El radiador de coche

Ya hemos comenzado el nuevo curso definitivamente y, tras un largo e intenso verano, es importante revisar nuestro coche para comprobar que se encuentra en perfecto estado. Concretamente, el sistema de refrigeración es de las partes del coche que más sufren durante el periodo estival.  Esto se debe a las altas temperaturas a las que se expone el vehículo, las largas travesías durante las vacaciones, los atascos y otras situaciones que afectan directamente al bienestar del automóvil.

El sistema de refrigeración es especialmente sensible a dichas circunstancias, ya que la temperatura ambiental se suma al calor que deprende, por ejemplo, el motor.

En este artículo, averiguaremos cuál es la pieza principal encargada de mantener una temperatura óptima en el motor: el radiador de coche, su funcionamiento y cómo realizar un mantenimiento del mismo.

Qué es el radiador de coche

El radiador del coche es parte del sistema de refrigeración del vehículo. Su trabajo consiste en controlar el calor que desprende el motor cuando está en funcionamiento, ya que si este se sobrecaliente o enfría demasiado puede dar lugar a serios daños en el coche.

Se compone de varios elementos:

-          Tubos: es el elemento del radiador por el que pasa el líquido refrigerante caliente que viene del motor del coche.

-          Aletas: son láminas de cobre que se sitúan entre los tubos y que tienen como función principal conducir el aire para enfriar el líquido de los tubos.

-          Tanques: elemento que conecta el motor con el radiador de coche

Y existen dos tipos de radiadores diferentes:

-          Circuito abierto: el radiador incorpora un tapón de llenado que sirve para expulsar la evaporación del líquido interno cuando se reduce la temperatura.

-          Circuito cerrado: el radiador conecta con un tanque externo en el cual se condensan los vapores que resultan del enfriamiento del líquido. Actualmente, este tipo de radiadores son los más utilizados ya que tienen una pérdida menor de líquido refrigerante.

Cómo funciona el radiador de coche

Su función principal es enfriar el líquido refrigerante que circula por el motor del coche. Para conseguirlo, el radiador se encuentra ubicado en la parte delantera del automóvil junto al motor y el depósito del líquido refrigerante. El líquido refrigerante que está caliente por que ya ha pasado por el motor se introduce en los tubos que componen el radiador de coche. El líquido refrigerante pasa por el circuito del radiador de coche y se vuelve a enfriar gracias a las aletas, que conducen el aire que entra del exterior.

La limpieza y mantenimiento de radiador de coche

El radiador de coche puede verse parcialmente obstruido debido a los sedimentos e impurezas que arrastra el líquido que circula por él, dificultando su funcionamiento. Por ello, debemos realizar una limpieza periódica y exhaustiva.

La limpieza del radiador debe realizarse con el motor en frío. En primer lugar, abrimos la llave que se encuentra bajo el radiador para vaciar el líquido de su interior. Como es un producto altamente perjudicial y tóxico, es recomendable establecer ciertas precauciones para su tratamiento y disponer de un recipiente adecuado para almacenarlo y desecharlo.

Cuando el radiador de coche esté vacío, lo llenamos de agua con una manguera y dejamos que fluya hasta que se percibamos que el agua es expulsada completamente limpia. Posteriormente encenderemos y apagaremos el coche y llenaremos de nuevo el radiador con el líquido correspondiente.

En caso de que necesitemos sustituir el radiador de coche por una pieza de repuesto, siempre podemos acudir a desguace autorizados como Desguace París donde encontraremos el recambio a un precio mucho más asequible y con totas las garantías. 



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