La sustitución del elevalunas eléctrico

en

Subir y bajar las ventanas de nuestro vehículo es un acto aparentemente rutinario que hacemos todos, muchas veces sin prestar atención al funcionamiento o importancia del mismo.

Como señalamos en entradas anteriores, el elevalunas es uno de los dispositivos más importantes con los que cuenta un coche por diferentes motivos; En primer lugar, la seguridad, las ventanillas suponen una barrera, además de la chapa, para mantenerlo protegido de posibles intentos de robo, inclemencias del tiempo, etc. Y, en segundo lugar, es un complemento imprescindible para garantizar el confort y la comodidad a bordo.

Antiguamente el sistema con el que funcionaba consistía en elevalunas mecánicos: gracias a una manivela instalada en la puerta del coche podíamos ascender o descender el vidrio según nuestras necesidades. Este mecanismo encerraba dos inconvenientes principales: el conductor no tenía control sobre el estado de las ventanillas, y la fuerza necesaria para manipular los cristales era relativamente considerable.

Con la llegada de los elevalunas eléctricos ambas circunstancias están resueltas, ya que gracias a un sistema provisto de un motor que sube o baja las ventanas podemos manipularlas cómodamente.

Entre otros avances, permite bloquear las ventanillas o controlarlas directamente desde la posición del conductor. Esto es muy cómodo sobre todo si contamos con menores entre nuestros pasajeros: en este caso el interruptor se convierte en un elemento imprescindible para la seguridad de los más pequeños.

Los elevalunas eléctricos deben de tener un mantenimiento exhaustivo como cualquier otro dispositivo de nuestro coche para prevenir fallos y defectos, por esto hay que prestar atención a ruidos extraños y otras irregularidades que pueden indicarnos que algo no está funcionando como debería.

En caso de detectarlo, procederemos a realizar un examen físico para comprobar que el error de funcionamiento no se debe a factores como la suciedad o algún elemento sencillo de retirar.

En caso de que la avería sea más profunda debemos proceder a sustituir algunas de las piezas que componen el elevalunas eléctrico. Podemos encomendar esta tarea a un taller o intentar realizar el cambio nosotros mismos para ahorrar algún dinero. 

Cómo sustituir el elevalunas eléctrico

Si decidimos aventurarnos a intentarlos por nuestra cuenta deberíamos seguir el siguiente esquema:

En primer lugar, tenemos que retirar el panel de la puerta para poder acceder al sistema del elevalunas y tras esto retirar los ribetes del cristal con cuidado.

Después de esto tenemos que liberar el cristal de su sujeción quitando las grapas que lo fijan (en caso de que estuviera bloqueado habremos de separar el motor o cortar los cables). Tras esto ya podemos colocar el cristal en un lugar aparte, con cuidado de no quebrarlo.

Una vez apartado el vidrio debemos quitar todo el mecanismo del elevalunas, desatornillando o quitando los remaches que lo fijan a la puerta.

Ahora simplemente tenemos que repetir el proceso a la inversa: colocar el nuevo elevalunas, conectar el motor, montar el cristal y fijarlo con los ribetes; y finalmente volver a atornillar el revestimiento de la puerta.

El nuevo elevalunas eléctrico podemos adquirirlo en alguna empresa de despiece, donde encontraremos piezas de segunda mano en perfecto estado. Otra alternativa interesante son los desguaces online como Desguace París, donde podemos acceder a todos estos accesorios y componentes desde la comodidad de nuestro escritorio.