Las averías de nuestros coches

¿Puede haber algo peor que sufrir una avería en nuestro coche? Siempre pasa en el peor momento y de forma inesperada. Las averías más comunes en nuestros coches suelen deberse a la forma de conducir que tenemos, ya que adquirimos malas costumbres que son perjudiciales para el coche. Además, otros factores como el deterioro del coche por el paso de los años, el modelo y marca del coche o algún factor climatológico, son otros de los motivos principales por los que se nos estropea el coche o parte de él.

Cuando se nos avería cualquier pieza o sistema del vehículo, lo más común es poner una pieza distinta para evitar que la pieza anterior que ya está deteriorada se vuelva a estropear. La mayoría de estas piezas pueden encontrarse en un desguace.

¿Quieres saber si tu avería es de las más comunes que les suceden a los coches? A continuación, vamos a nombrar y explicar algunas de las averías que ocurren con mayor frecuencia en los vehículos.

Las averías más comunes de los coches

-          Las ruedas y los neumáticos

Dentro de los 3 problemas más comunes que nos llevan hasta el taller se encuentra el estado de las ruedas y los neumáticos. Todo el mundo alguna vez ha pinchado un neumático o ha sufrido cualquier tipo de daño en alguna de las cuatro ruedas. Muchas veces, estos problemas ocurren por la sucesión de golpes con cualquier elemento, por tener la presión incorrecta o por conducir excesivamente cuando el dibujo de la rueda está desgastado. 

-          Las luces

Otra de las averías que más sufre nuestro coche y que muchas veces no nos damos cuenta de ello, es el sistema de alumbrado del vehículo. Los erros en las luces delanteras o los intermitentes sí suelen ser más fáciles de reconocer, pero cuando el problema está en las luces traseras de marcha atrás o del freno, es mucho más complicado percatarse. Por este motivo, recomendamos que cada cierto tiempo comprobemos correctamente el estado de todas y cada una de las luces de nuestro vehículo, esto reducirá el riesgo de accidentes.

-          La bomba de agua

La bomba de agua impulsa el líquido refrigerante haciendo que circule hasta que llega al motor, produciendo así un enfriamiento de este. Si vemos una mancha en el suelo donde habíamos aparcado nuestro coche, deberíamos preocuparnos, porque podría ser el líquido refrigerante ocasionado por una fuga en la bomba de agua. También, si vemos que el motor hace un ruido excesivo puede ser porque no se está enfriando correctamente, cosa que va ligada a la bomba de agua. Es un problema bastante importante, ya que el motor puede sobrecalentarse demasiado si la bomba de agua no lo enfría lo suficiente.

-          El sistema de frenado

Esta avería está dentro de las más comunes y, además, es de las que puede derivar en un problema aún más grave. Existe un porcentaje altísimo de coches con problemas en los frenos, debido a una mala conducción o por simple desgaste, y los conductores no suelen percatarse de la avería. Este problema puede verse reflejado en el mal estado del líquido de los frenos, en un desgaste en las pastillas y discos del freno, o directamente en el pedal del freno. De no detectarse, puede ocasionar accidentes ya que el freno no realiza su función correctamente: tarda mucho en frenar, aumenta la distancia de frenado o simplemente porque no ha funcionado en ese momento.

 

Si esperamos demasiado para arreglar alguno de estos problemas, puede ser que repercuta en otros sistemas del coche y la avería sea mayor. Por este motivo, si notas cualquier pequeño desperfecto en tu vehículo no dudes en visitar tu taller más cercano y hacerte con otras piezas nuevas en tu desguace de confianza. Recuerda hacer revisiones a menudo para poder localizar cualquier tipo de avería de la que no te hayas percatado.



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