Uso correcto de las luces de emergencia

¿Conocemos realmente cuál es el uso correcto de las luces de emergencia? ¿Sabes qué dice el Reglamento General de Circulación al respecto? Ponemos negro sobre blanco en qué situaciones se deben utilizar las luces de emergencia del coche. Estas luces son de vital importancia y tienen una serie de funciones a la hora de circular con nuestro vehículo. Además de saber cuándo utilizarlas, también se debe comprobar que funcionen de forma adecuada. Si esto último no es así, no dudes en buscar un recambio en tu desguace de confianza, ya que son imprescindibles para la seguridad propia y de terceros.

Desde Desguace París vamos a mostrar algunos de los casos más comunes en los que no deben usarse las luces de emergencia y aquellos casos en que sí que habría que hacerlo.

Casos en los que utilizar las luces de emergencia

El Reglamento General de Circulación prohíbe expresamente utilizar las luces de emergencia cuando se está realizando una parada en mitad de una calzada en zona urbana. Es cierto, que muchos conductores las utilizan en estos casos porque puede suponer un peligro para otros conductores y consideran que deben señalizarlos y ponerlos sobreaviso de que han parado. Sin embargo, está práctica está prohibida. En realidad, lo que está prohibido es realizar la parada si obstaculiza la circulación normal de la vía, y el hecho de encender los cuatro intermitentes no te permite poder realizarla. El uso reiterado de las luces de emergencia para indicar este tipo de situaciones reduce la credibilidad de las mismas cuando de verdad ocurre algo grave en el interior del vehículo, como puede ser un parto, un infarto o un fuerte mareo.

Una vez que hemos visto el caso más habitual del mal uso de las luces de emergencia, vamos a ver el uso correcto de estas y los momentos en los que sí que habría que utilizarlas y que no supondrían una infracción.

Cuando circulamos por una autovía o autopista y, por el motivo que sea, se reduce la velocidad bruscamente, se debe de avisar a los demás conductores de esto mediante las luces de emergencia. Aunque no se detenga el coche por completo o la retención que exista no requiera estar parado, solamente el hecho de reducir bastante la velocidad se debe avisar.

Por supuesto, ante cualquier síntoma de salud que pueda ser una emergencia, como se ha comentado anteriormente un infarto o un mareo bastante grave, debe advertirse al resto de la circulación. Asimismo, deben encenderse las luces de emergencia cuando cualquier situación en el interior del coche pueda suponer una situación de posible riesgo para los demás vehículos.

Si se circula a una velocidad inferior por motivos técnicos y puede suponer un peligro para los demás conductores, se debe también señalizar con las luces de emergencia. Con esto, aumentaremos nuestra visibilidad y además haremos saber a los demás conductores que esa circulación tan lenta no es voluntaria.

Por último, un caso en el que los conductores no suelen hacer uso de las luces de emergencia, y que se debería, es cuando vas a hacer una maniobra extraña para ceder el paso a un vehículo de emergencias. Puesto que es un movimiento que se sale de lo común y que puede suponer un riesgo, no debe dudarse en utilizar las luces de emergencia. De este modo, el vehículo de emergencia sabrá que te has percatado y que le vas a ceder el paso, y ayudarás a que los demás conductores sepan de tu maniobra.

Recuerda que circular con las luces de emergencia encendidas sin causa justificada puede suponer una sanción y una multa. Al igual que no disponer del correcto funcionamiento de las luces de emergencia puede suponer también una infracción. En este último caso, no dudes en buscar un recambio lo antes posible en tu desguace o taller para evitar cometer una infracción y poner en peligro a las demás personas.



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